¿Cómo ayuda la fisioterapia en el bruxismo?

El tratamiento de fisioterapia para el bruxismo, generalmente se enfoca en la relajación muscular, la mejora de la postura y la reducción del estrés. La fisioterapia puede ser una parte integral del enfoque multidisciplinario para el manejo del bruxismo, junto con otras intervenciones como cambios en el estilo de vida, terapia cognitivo-conductual, medicamentos y dispositivos dentales.

¿Cómo es el abordaje de la fisioterapia para el bruxismo?

  1. Terapia de masaje: Los masajes terapéuticos pueden ayudar a aliviar la tensión muscular en la mandíbula, el cuello, los hombros y la espalda, que a menudo están involucrados en el bruxismo.
  2. Electroterapia: Puede ayudar a relajar los músculos y reducir la rigidez. Esto puede ser especialmente beneficioso para los músculos de la mandíbula que se tensan y fatigan debido al bruxismo.
  3. Ejercicios de relajación muscular: Los ejercicios de relajación pueden enseñar a los pacientes a identificar y liberar la tensión muscular en la mandíbula y otras áreas del cuerpo.
  4. Terapia de calor o frío: La aplicación de calor o frío en los músculos de la mandíbula y el cuello puede ayudar a relajar los músculos y reducir la inflamación.
  5. Educación postural: La corrección de la postura puede ser importante en el tratamiento del bruxismo, ya que una mala postura puede contribuir a la tensión muscular en la mandíbula y el cuello.

¿Cuáles son los beneficios?

  1. Alivio de la tensión muscular: La fisioterapia puede ayudar a relajar los músculos tensos de la mandíbula, el cuello y otras áreas del cuerpo, lo que puede reducir la rigidez y la sensación de dolor asociados con el bruxismo.
  2. Mejora de la postura: Corregir la postura puede ayudar a reducir la tensión muscular y mejorar la alineación de la mandíbula, lo que puede tener un impacto positivo en el bruxismo.
  3. Reducción del estrés: La fisioterapia puede incluir técnicas de relajación y respiración que pueden ayudar a reducir el estrés y la ansiedad